15 cenas frías para el verano: ideas fáciles, rápidas y sin pasar calor

Las mejores cenas frías para el verano combinan verduras o frutas de temporada con una fuente de proteínas y, cuando hace falta, pan, pasta, arroz o legumbres. Gazpachos, ensaladas completas, wraps, tostas y cremas frías permiten preparar una cena rápida sin encender el horno ni pasar demasiado tiempo en la cocina.

Y eso es exactamente lo que apetece cuando llega la noche, la casa sigue caliente y cocinar parece una prueba de resistencia. Las cenas frescas no son solo apetecibles: este verano van a ser especialmente prácticas.

En esta guía encontrarás opciones sin cocinar, recetas que puedes dejar preparadas y algunas ideas para transformar cuatro ingredientes sencillos en una cena apetecible.

cenas frías para el verano

¿Qué se puede cenar en verano cuando hace calor?

Cuando hace mucho calor puedes cenar gazpacho, salmorejo, ensaladas de legumbres, tostas, wraps, cremas frías, ensaladas de pasta o arroz, hummus con verduras, tomates rellenos o platos elaborados con fruta de temporada.

La clave para que una cena fría no se quede corta es evitar el clásico plato compuesto únicamente por lechuga.

Una cena sencilla puede construirse combinando:

  • Una base de verduras, hortalizas o fruta.
  • Una fuente de proteínas, como huevo, atún, queso, pollo, legumbres o yogur.
  • Un acompañamiento de pan, pasta, arroz, patata o tortilla de trigo cuando necesites un plato más consistente.
  • Un aliño que aporte sabor y evite que todas las ensaladas parezcan iguales.

Cenas frías para el verano: resumen rápido

Cena fríaTiempo aproximado¿Necesita cocinar?
Gazpacho con huevo y atún10 minutosSolo cocer el huevo
Ensalada de garbanzos10 minutosNo
Tostas de tomate y burrata10 minutosSolo tostar el pan
Wraps de hummus y pollo10 minutosNo, si el pollo está cocinado
Ensalada de sandía y queso feta10 minutosNo
Tomates rellenos de atún15 minutosNo
Crema fría de pepino y yogur10 minutosNo
Ensalada de pasta20 minutosSí, cocer la pasta
Ensalada caprese con melocotón10 minutosNo
Ajoblanco con uvas10 minutosNo
Ensalada de lentejas10 minutosNo
Rollitos de salmón y queso10 minutosNo
Ensalada campera25 minutosSí, patata y huevo
Tabla fría de hummus y verduras10 minutosNo
Vasito salado de yogur y pepino5 minutosNo

1. Gazpacho con huevo cocido y atún

El gazpacho puede servir como cena, pero necesita algo más que un vaso servido deprisa.

Prepara o utiliza un gazpacho de buena calidad y acompáñalo con huevo cocido, atún, dados de pepino y un poco de pan tostado.

También puedes servirlo en un bol y colocar la guarnición por encima. De esta forma pasa de ser una bebida refrescante a convertirse en una cena sencilla y bastante más completa.

Ingredientes

  • Tomate.
  • Pepino.
  • Pimiento.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Vinagre.
  • Huevo cocido.
  • Atún.
  • Pan tostado.

2. Ensalada fría de garbanzos

Escurre y enjuaga un bote de garbanzos cocidos. Mézclalos con tomate, pepino, pimiento, cebolla morada, aceitunas y huevo cocido.

Aliña con aceite de oliva, vinagre o limón, sal y comino.

Es una de las mejores cenas frías para preparar con antelación porque aguanta bien en la nevera y mejora después de reposar unos minutos.

También admite muchas variaciones. Puedes añadir queso feta, atún, caballa, aguacate o zanahoria rallada.

3. Tostas de tomate, burrata y melocotón

Tuesta unas rebanadas de pan y coloca encima tomate rallado o cortado en rodajas.

Añade burrata, mozzarella o queso fresco y termina con unas láminas de melocotón, aceite de oliva, albahaca y pimienta negra.

El melocotón aporta un contraste dulce y ácido que funciona especialmente bien con el tomate y el queso.

Puedes sustituirlo por nectarina, higos o uvas.

4. Wraps fríos de hummus y pollo

Unta una tortilla de trigo con hummus. Añade pollo cocinado y frío, pepino, zanahoria rallada, tomate y hojas verdes.

Enrolla la tortilla apretando bien y córtala por la mitad.

También puedes preparar una versión vegetariana con garbanzos, aguacate, queso fresco o tiras de tortilla francesa.

Para llevarlos a la playa o al trabajo, envuélvelos individualmente y mantenlos refrigerados hasta el momento de comerlos.

Humus de aguacate

5. Ensalada de sandía, queso feta y menta

Corta la sandía en dados y mézclala con queso feta, pepino, aceitunas negras y hojas de menta.

Aliña con aceite de oliva y unas gotas de lima o limón.

La sandía combina especialmente bien con ingredientes salados y ácidos. Además, agosto es un buen momento para aprovechar frutas como la sandía, el melón, los melocotones, las ciruelas, los higos y las uvas, según los calendarios de temporada del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Para hacer esta cena más consistente puedes añadir garbanzos, pollo frío o un poco de pan.

6. Tomates rellenos de atún y huevo

Corta la parte superior de unos tomates grandes y vacía cuidadosamente el interior.

Mezcla la pulpa con atún, huevo cocido picado, maíz, aceitunas y una cucharada de yogur natural o mayonesa.

Rellena los tomates y déjalos enfriar antes de servir.

Puedes acompañarlos con unas tostadas o una ensalada sencilla.

No hace falta convertir cada receta veraniega en una obra arquitectónica. Un tomate bien relleno resuelve la cena sin ensuciar media cocina.

7. Crema fría de pepino, yogur y menta

Tritura pepino con yogur natural, zumo de limón, aceite de oliva, sal y unas hojas de menta o hierbabuena.

Añade un poco de agua fría si prefieres una textura más ligera.

Sírvela con huevo cocido, queso desmenuzado, semillas o garbanzos crujientes.

Esta crema se prepara en pocos minutos y puede guardarse en la nevera hasta la hora de cenar.

8. Ensalada fría de pasta con salsa de yogur

Cuece la pasta, enfríala y mézclala con tomates cherry, aceitunas, pepino, maíz y atún.

Para el aliño, mezcla yogur natural con limón, mostaza, aceite de oliva, sal y pimienta.

La salsa de yogur resulta más fresca que un exceso de mayonesa y combina bien con pollo, salmón, huevo o queso.

Prepara únicamente la pasta que vayas a utilizar. El error habitual con las ensaladas de pasta es cocinar una cantidad capaz de alimentar a una excursión escolar.

9. Ensalada caprese con melocotón

Combina tomate, mozzarella y melocotón cortados en rodajas.

Añade hojas de albahaca, aceite de oliva, sal y pimienta.

La caprese tradicional ya funciona perfectamente como cena fría, pero el melocotón le aporta un toque más veraniego.

Puedes servirla sobre una fuente y acompañarla con pan tostado o colocarla directamente sobre unas tostas.

10. Ajoblanco con uvas

El ajoblanco es una crema fría elaborada con almendras, pan, ajo, agua, aceite de oliva, vinagre y sal.

Tritura todos los ingredientes hasta conseguir una textura fina y déjalo enfriar.

Se sirve tradicionalmente con uvas, aunque también puedes acompañarlo con melón, manzana o pequeños dados de pepino.

Es una alternativa al gazpacho y al salmorejo para quienes quieran variar sin renunciar a una receta fresca.

11. Ensalada de lentejas con queso y verduras

Enjuaga unas lentejas cocidas y mézclalas con tomate, zanahoria rallada, pepino, cebolla y queso fresco o feta.

Aliña con aceite de oliva, mostaza, vinagre y una pizca de sal.

También puedes añadir manzana, nueces o aguacate.

Las legumbres no son exclusivas de los guisos de invierno. En ensalada permiten preparar una cena rápida sin cocinar desde cero.

12. Rollitos de salmón ahumado y queso

Extiende las lonchas de salmón ahumado y coloca encima queso crema, pepino en tiras y unas hojas de rúcula.

Enrolla y sirve con tomates cherry, aguacate o unas tostadas.

Otra opción consiste en colocar los ingredientes dentro de una tortilla de trigo y cortar el rollo en pequeñas porciones.

No añadas demasiada sal antes de probarlo, porque tanto el salmón ahumado como el queso ya aportan bastante sabor.

rollitos de salmón con queso

13. Ensalada campera

Cuece patatas y huevos con antelación y deja que se enfríen.

Mézclalos con tomate, pimiento, cebolla, atún y aceitunas. Aliña con aceite de oliva, vinagre y sal.

La ensalada campera requiere algo más de preparación, pero tiene una ventaja: puedes dejarla hecha por la mañana y tener la cena resuelta.

También es una receta útil para aprovechar patatas cocidas que hayan sobrado de otra comida.

14. Tabla fría de hummus, verduras y queso

Extiende hummus en un plato y coloca alrededor palitos de zanahoria, pepino, pimiento, tomates cherry, queso y pan de pita o tostadas.

Añade aceite de oliva, pimentón y unas semillas por encima del hummus.

Esta cena no exige prácticamente cocinar y funciona muy bien para compartir.

También puedes incorporar aceitunas, frutos secos, falafel o restos de pollo asado.

15. Vasito salado de yogur, pepino y tomate

Coloca yogur natural espeso en un bol o vaso y añade pepino, tomate, aceite de oliva, pimienta y hierbas aromáticas.

Puedes incorporar garbanzos, huevo cocido o queso para conseguir una cena más completa.

La combinación recuerda al tzatziki, pero presentada como un plato y no solo como una salsa.

Es una de las cenas frías más rápidas de esta lista: cinco minutos, un cuchillo y cero dramas.

Cinco cenas frías sin cocinar

Cuando no quieras encender absolutamente nada, estas son las opciones más sencillas:

  1. Ensalada de garbanzos con tomate y atún.
  2. Tostas de tomate, queso y melocotón.
  3. Ensalada de sandía y queso feta.
  4. Tabla de hummus, verduras y pan.
  5. Vasito salado de yogur, pepino y tomate.

Para reducir todavía más el trabajo, utiliza legumbres cocidas, conservas de pescado, verduras lavadas y huevos previamente cocidos.

Cómo convertir una ensalada en una cena completa

El problema no es cenar ensalada. El problema es preparar un cuenco con cuatro hojas, medio tomate y esperar no tener hambre una hora después.

Para que una ensalada funcione como cena, añade al menos una fuente de proteínas:

  • Garbanzos, lentejas o alubias.
  • Huevo cocido.
  • Atún, caballa o sardinas en conserva.
  • Pollo cocinado.
  • Queso fresco, feta o mozzarella.
  • Hummus.
  • Salmón ahumado.

Después puedes incorporar patata, pasta, arroz, pan o frutos secos si buscas un plato más consistente.

Tres aliños para que tus cenas frías no sepan siempre igual

Aliño de yogur y limón

Mezcla yogur natural, zumo de limón, aceite de oliva, sal, pimienta y hierbas.

Es ideal para pasta, pepino, pollo y ensaladas de patata.

Aliño de mostaza y miel

Mezcla una cucharadita de mostaza, otra de miel, vinagre y aceite de oliva.

Combina especialmente bien con lentejas, queso, manzana y pollo.

Aliño de soja y lima

Mezcla salsa de soja, lima o limón, unas gotas de aceite de sésamo y un poco de miel.

Utilízalo en ensaladas de pasta, arroz, pepino o zanahoria.

Cómo conservar las cenas frías con seguridad

Que una receta se sirva fría no significa que pueda pasar horas sobre la encimera.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda refrigerar cuanto antes los alimentos cocinados y perecederos, preferiblemente por debajo de 5 °C, y mantenerlos el menor tiempo posible a temperatura ambiente, especialmente durante el verano.

Ten en cuenta estas precauciones:

  • Guarda las ensaladas con huevo, pescado, pollo, queso o yogur en la nevera.
  • Añade el aliño justo antes de servir cuando sea posible.
  • Transporta la comida en una nevera portátil si vas a la playa o a la piscina.
  • Mantén la tortilla bien cuajada y refrigerada.
  • No dejes preparaciones con mayonesa casera varias horas fuera de la nevera.
  • Lava bien las frutas y las verduras antes de cortarlas.

AESAN también recomienda mantener los alimentos cocinados refrigerados hasta el último momento cuando se transportan y separar los productos crudos de los que ya están listos para consumir.

recetas fáciles para agosto

Ejemplo de menú de cenas frías para una semana

Lunes: ensalada de garbanzos con tomate, pepino y huevo.

Martes: crema fría de pepino y yogur con tostas.

Miércoles: wraps de hummus, pollo y verduras.

Jueves: ensalada caprese con melocotón.

Viernes: gazpacho con atún, huevo y pan tostado.

Sábado: ensalada fría de pasta con salsa de yogur.

Domingo: tabla de hummus, queso, verduras y fruta.

Puedes intercambiar los días o aprovechar los mismos ingredientes en varias recetas. El pepino, el tomate, el yogur, el queso y las legumbres aparecen en distintas preparaciones, de manera que no necesitas realizar una compra completamente diferente para cada cena.

Preguntas frecuentes sobre las cenas frías para el verano

¿Qué puedo cenar en verano sin cocinar?

Puedes preparar ensaladas de legumbres, wraps, tostas, gazpacho, hummus con verduras, tomates rellenos, ensalada de sandía con queso o crema fría de pepino y yogur. Las conservas, las legumbres cocidas y los huevos preparados con antelación reducen todavía más el trabajo.

¿Qué cenar cuando hace mucho calor?

Cuando hace mucho calor apetecen platos fríos, ligeros y sencillos, como gazpachos, ensaladas completas, cremas de verduras, wraps o tostas. Conviene combinar vegetales con huevo, pescado, pollo, queso o legumbres para que la cena resulte más consistente.

¿Qué cenas frías puedo preparar con antelación?

La ensalada de garbanzos, la ensalada de lentejas, el gazpacho, el ajoblanco, la crema de pepino y la ensalada campera pueden prepararse con antelación. Deben conservarse correctamente refrigeradas hasta el momento de servir.

¿Qué puedo cenar frío para no engordar?

No existe una cena fría concreta que garantice perder o mantener peso. Una opción razonable es combinar verduras con una fuente de proteínas y ajustar las cantidades de salsas, quesos, pan o frutos secos a tus necesidades. Lo importante es el conjunto de la alimentación, no que el plato se sirva frío o caliente.

¿Las ensaladas de pasta pueden prepararse el día anterior?

Sí. Puedes cocer la pasta y guardarla refrigerada en un recipiente cerrado. Para que conserve mejor la textura, guarda los ingredientes más delicados y el aliño por separado y mézclalos antes de servir.

¿Qué cenas frías gustan a los niños?

Los wraps de pollo y queso, la ensalada de pasta, los tomates rellenos, las tostas y los rollitos suelen ser opciones fáciles de adaptar. Puedes servir los ingredientes por separado para que cada persona monte su propia cena.

Cenar bien sin convertir la cocina en una sauna

Las cenas de verano no tienen que limitarse a repetir gazpacho o abrir cualquier cosa de la nevera.

Con verduras de temporada, legumbres cocidas, huevos, conservas, queso y algunos aliños puedes preparar platos diferentes durante toda la semana.

Estas cenas frías para el verano son fáciles de adaptar: cambia el garbanzo por lenteja, el melocotón por higos o el atún por huevo. No necesitas seguir cada combinación al milímetro.

Guarda este artículo para esos días en los que llega la noche, sigues teniendo calor y la pregunta «¿qué cenamos hoy?» empieza a resultar peligrosamente repetitiva. Además, te dejo 6 recetas light que te van a gustar.

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